Novedad Mayo "Tubos" de Andrew Blum

Tubos
En busca de la geografía física del Internet
Andrew Blum
Océano
Páginas 216
Precio $225.00

Andrew Blum habla de su libro http://on.ted.com/Tubes

¿Dónde está Internet?
¿A qué estamos conectados cuando navegamos Internet?
¿En qué lugar se almacena la información?

Hoy en día todo está conectado por Internet y muy pocas veces imaginamos desde dónde se
conecta el mundo. Este libro nos lleva hasta los centros neurálgicos desde los que se origina todo: una búsqueda en Google o un chat o una video llamada, lo mismo que si miras un video en YouTube o esperas respuesta a uno de tus tuits.

En este libro el autor nos revela donde están las instalaciones de los tubos por los que circula toda la información de la red. Son tubos de fibra óptica desde donde viajan, encriptados en una luz, todos los videos, los correos, los tuits o las palabras, las imágenes y los sonidos que nos conectan a Facebook o Skype o Wikipedia o cualquier espacio del mundo virtual. Todos los datos en línea tienen un lugar donde viven físicamente, centros que se expanden cada día más por el orbe.

Blum nos descubre en su libro las rutas de Internet. Los tubos están en edificios discretos y bien resguardados, principalmente en las ciudades de Nueva York, Londres, Ámsterdam y Frankfurt, aunque cada vez hay más albergues geográficos. El tubo de telecomunicaciones más largo del mundo une a Portugal con Sudáfrica. Viaja de Lisboa a Ciudad del Cabo, por debajo del agua, bordeando toda la costa oeste del continente africano con escalas en Dakar, Accra, Lagos y otras ciudades y lleva por nombre SAT-3.

La información cruza de un continente a otro, cada proceso en Internet fluye casi instantáneamente y Andrew Blum nos devela cómo: “Existen tubos bajo el mar que conectan Londres con Nueva York. Tubos que conectan Google con Facebook. Hay edificios llenos de tubos, y centenares de miles de kilómetros de carreteras y vías de tren a cuyos lados se extienden, enterrados, tubos. Todo lo que hacemos online viaja a través de un tubo. Dentro de esos tubos (en su mayoría) hay fibra de vidrio. Y dentro de esa fibra de vidrio hay luz. Codificados en esa luz, cada vez más, estamos nosotros.”

Los centros están conformados por enormes servidores que almacenan toda la información de Internet. Los datos se resguardan en instalaciones ubicadas en lugares de clima frío y de energía eléctrica barata. Uno de los más conocidos y grandes es el centro Prineville en Oregón, donde Facebook guarda la información de todos sus seguidores. Google por su cuenta tiene su propia edificación en Finlandia. 

Pensar en estos edificios quizás brinde una falsa idea de vulnerabilidad de los datos o que una falla haga desaparecer todo, pero no es así. Estas instalaciones están protegidas y cuentan respaldos de información en cada país, lo cual además facilita que el acceso sea más rápido.

El almacén de datos para la región de América Latina, por ejemplo, se encuentra en Miami, con excepción de Brasil, que cuenta con un cable que lo conecta directamente a Portugal. Es así que cuando alguien desde Latinoamérica envía un correo al continente europeo, la información primero llegará a Miami antes de cruzar el Atlántico y después a Londres o Ámsterdam antes de su destino final.

Esta es la realidad. Internet, la nube y todos sus datos tienen un lugar físico y este libro nos lleva por ese mundo que nos es desconocido pero que nos mantiene conectados a todos cada vez más.

Andrew Blum es periodista. Estudió literatura en el Amherst College y geografía humana en la Universidad de Toronto. Ha escrito sobre arquitectura, diseño, urbanismo, arte y viajes. Sin embargo, su especialidad son las nuevas tecnologías, en particular Internet. Desde 1999 publica artículos con regularidad en periódicos y revistas, entre ellos: Wired, The New York Times, The New Yorker, Business Week, Metropolis, Popular Science, Gizmodo, The Atlantic, Architectural Record y Slate. Vive y trabaja en la ciudad de Nueva York. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Te invitamos a comentar este post. Recuerda ser respetuoso.