Obsequios Literarios #1: El Baúl De Las Mil Citas

Para muchos, los próximos diez días estarán cargados de estrés y cavilaciones sobre qué obsequio será el más indicado para darle a un ser querido. Sin embargo, la cuestión se facilita un montón cuando tal persona es una amante de la lectura, puesto que un libro siempre será el regalo ideal. Pero si buscas algo más que sorprenda y cautive, te recomendaría que dieses El Baúl de las Mil Citas. Es una idea que se me ocurrió meses atrás cuando una joven muy especial para mí cumplía años.  Un destello de creatividad, algunas horas de trabajo y toda la voluntad del mundo bastaron para brindarle a esa dama una especie de cofre cargado con frases capaces de robar el aliento.

Intentaré ser lo más claro posible y relatar cómo creé el obsequio, aunque te advierto que soy terrible dando indicaciones. Lo primero fue conseguir una caja de cartón como esas en las que suelen empacar los zapatos. Luego había que decorarla. Compré un par de témperas o acuarelas y pinté feliz en compañía de Muse, Coldplay y una buena película en TNT. En la tapa escribí un pequeño “happy birthday” y así culminé el primer paso. Si no dispones de mucho tiempo o quieres hacerlo pronto, puedes simplemente forrar la caja con algún papel como el seda o similar.

Después conseguí unas cinco hojas de tamaño carta y las pinté con café. Si no sabes cómo hacerlo, aquí te dejo un video en Youtube donde explican a las mil maravillas el proceso que es bastante simple.  Una vez secas, dividí y corté cada hoja en unos 20 trozos rectangulares para quedar con un total de 100.  Y aquí es donde llega la prueba reina sobre la cantidad absurda de tiempo que manejo: me puse a la tarea de quemar  los bordes de cada pedazo de papel. Sí, tomó algunas horas y como fue un trabajo  ‘clandestino’ en el hogar,  casi me asfixio con el humo en mi habitación. Pero valía la pena, fue divertido y de fondo sonaba Arcade Fire en todo su esplendor. El caso es que terminé ese paso y el resultado fue espectacular: casi 100 trozos de papel (algunos los quemé por completo)  de aspecto antiguo y bordes calcinados aguardando el contacto con el bolígrafo y la literatura.

Éste punto, junto con el primero, fue el más sencillo. Conocía a la perfección las preferencias literarias de ella, la dama cumpleañera,  y por ende no resultó complicado encontrar citas célebres que anotar en los trozos de papel. Basta decir que hubo mucho de Cortázar, Zafón, Rowling, Rothfuss, y hasta Volkjten, lo cual lo dañó todo.  Wikiquote te puede servir para hallar más y más frases que añadir. Cuando culminé esto, fue delicioso introducir todo el trabajo en la caja. La cerré, la sacudí un poco y al abrirla un aroma a café y fuego apagado me recibió. Sonreí como idiota en ese momento. Para completar, agregué un ejemplar de Corazón De Tinta.  Modestia aparte, creo que fue el segundo o tercer mejor regalo que di en mi vida.

Ahora, tiempo para explicaciones y sugerencias. Debes saber que soy lo más terrible que existe sobre la faz de la tierra cuando de manualidades se trata. Tanto así que escogí quemar bordes porque las tijeras y yo no nos llevamos bien. Corto  peor que un niño de primaria y siempre reprobé las clases de Dibujo y Artes en el colegio. Lo digo porque este tipo de regalos son los que uno quiere hacer pero se abstiene porque cree que sólo son bien hechos por manos prodigiosas. Yo no las tengo pero realicé algo bastante bonito, digno de darle a alguien que aprecias mucho. Aunque el pintar la caja  por completo lleva algunas horas, da más posibilidades para decorar de manera única. Puedes hacer algún diseño en los lados y en la cubierta escribir, como hice yo, el nombre de la persona que recibirá el obsequio. El proceso de quemar los bordes de los trozos de papel toma tiempo, dependiendo de cuántas citas quieras  escribir, pero el resultado final lo vale. Sin embargo, sería mucho más simple con las tijeras. Depende de cómo quieras hacerlo. La cantidad de citas la decides tú, como dije hace un instante. Puede hacer  20 o 40 y cada cierto tiempo ir entregando más para llenar por completo la caja de frases. Por último, le llamo El Baúl De Las Mil Citas a pesar de haber hecho poco menos de cien porque el título queda mejor así. Suena tonto pero debía aclararlo. Además, si algún día me enamoro de nuevo y me caso, mi esposa puede tener certeza de que llenaré el Baúl con un millar de frases de este loco soñador.

Jef Volkjten

3 comentarios:

  1. Justamente hoy comencé la que será una nueva "tradición" para mí. Desde hace mucho tiempo había pensado iniciar a extraer las frases que más me atrajeran de las lecturas que fuera haciendo, lástima que en casi 7 años nunca pude concretarlo, hasta hoy.
    Espero algún día poder compartir mi "Libro de la Sabiduría", aunque en la práctica no es más que una agenda de hace 6 años que nunca usé.
    Te felicito por la idea, definitivamente hay todo un universo para compartir con los demás a través de los libros.

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  2. Excelente idea. Sin duda es un regalo especial, en el que podemos compartir nuestra pasión por los libros y atraer nuevos amantes a la lectura.

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  3. yo escribo en una libreta las frases favoritas de cada libro que termino.... me gusta mucho hacerlo y para mi, es algo tan personal, gran idea...

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