10 consejos para cuidar tus libros y lo que no debes hacer


A continuación, te presentamos diez consejos muy útiles y prácticos para mantener tus libros siempre en buen estado y listos para ser leídos y transportados.

Además, anexamos otros puntos a considerar que pueden ser de mucha ayuda a la hora de tratar los ejemplares y tener precauciones con ellos.

Qué tener en cuenta para cuidar los libros
 
Ahora bien, ¿cómo cuidar los libros? Protegiendo las tapas y las hojas del ejemplar es necesario estar atento a los siguientes puntos:

Limpieza: El polvo contiene sustancias perjudiciales para los libros, partículas oxidantes y en ocasiones hasta huevos de insectos. Eliminar el polvo periódicamente es una respuesta a como cuidar los libros. Repase las los cortes del libro con un aspirador, no los sacuda ni los cepille, las costuras pueden soltarse y el mismo polvo se depositara en otros ejemplares.
 
Moho: Si descubre la presencia de moho en algún ejemplar es tiempo de ocuparse de el. Aíslelo de los demás libros y revise el resto para certificar que no se han llenado de moho también. Debe trasladar el libro un sector donde reciba luz moderada y circulación de aire, las hojas deberán pasarse regularmente hasta que el moho se seque. Una vez seco, la coloración que ha dañado hojas y tapas del ejemplar no podrá quitarse sino mediante tratamientos químicos costosos en manos de restauradores expertos.

Insectos: Si se evidencia su presencia en las hojas o en la tapa de los libros, deberá revisar toda la biblioteca en su búsqueda. Pero si aun se conoce que los insectos están vivos y en actividad será necesario recurrir a un especialista para saber si es una plaga o un episodio sin continuidad.

Luz: La importancia de la iluminación en la degradación química del papel es extraordinaria. Por ello nunca se deben dejar libros, grabados o dibujos expuestos a los rayos solares o a luces fluorescentes. Siempre que sea posible, es preferible utilizar fuentes incandescentes, menos perniciosas que las fluorescentes.


1. Mantén tus libros en un lugar donde no de el sol directamente sobre ellos. Esto estropea las cubiertas del mismo, ajando las tapas y provocando que las plastificaciones del libro puedan hacer burbujas en la superficie del mismo. El fuerte sol de la mañana no es un buen amigo de los libros.

2. La habitación donde guardes tus libros no debe ser ni demasiado seca ni demasiado húmeda. Una habitación muy húmeda destruye los libros, pero una muy seca también hace que se arruinen sus hojas y se estropee la encuadernación al resecarse la cola.

3. Por supuesto procura no colocar los libros o la biblioteca cerca de fuentes de calor en invierno como estufas, calefactores o chimeneas, el mismo aire caliente que se eleva desde la estufa, aunque no haya contacto directo puede perjudicar el mantenimiento de tu libro.

4. Existen varios tipos de encuadernación, grapado, encolado y cosido. En el caso de encolado es conveniente no forzar la apertura del libro al máximo más de lo que permite de forma natural el libro, porque se expone el encolado al ambiente de la habitación y puede perder sus características de pegado. Para una mayor duración de tu obra procura siempre no forzar la apertura de tu libro cuando lo leas.

5. Cuando portes el libro de viaje, si puedes llévalo protegido en una carpeta dura o en una zona de tu mochila o bolsa de viaje en la que el libro no se deforme por el resto de cosas que lleves contigo. Cuando los libros son de tapa blanda esto es importante.

6. Recuerda en la piscina o en la playa dejar tu libro protegido por una toalla o dentro de una bolsa donde no le puedan caer gotas de agua. El agua de una piscina esta especialmente tratada, motivo por el que es mas agresiva con el papel. Igualmente el agua de mar por su composición química afecta mucho a los elementos de papel de imprenta.

7. Usa siempre un marcapáginas, evita la tentación de doblar las hojas.

8. Si eres coleccionista seguramente querrás que tu copia del libro este perfecta una vez que lo has leído. Te recomendamos que uses una funda de papel para cubrir el libro mientras lo lees (por ejemplo papel de periódico, nada especial) de esta forma las marcas que los dedos dejan de forma natural en la cubierta no sucederán, y la cubierta del libro estará como el primer día. Así cuando lo guardes definitivamente en tu biblioteca estará como el primer día y sin marcas.

9. No recomendamos las fundas de cubierta adhesivas. Una funda adhesiva tiene un riesgo muy grande al ser puesta sobre el libro. Se pueden crear burbujas (en la mayoría de los casos ocurre) porque es muy complicado controlar el plástico adhesivo cuando se pega manualmente sobre una superficie del libro que sea grande. Utiliza mejor papel normal de periódico para forrar o cubrir la cubierta. Después cuando acabes tu lectura lo podrás quitar y guardarlo en tu sitio favorito de la estantería.

10. Compartir es vivir, todos los sabemos, pero cuando le dejes un libro a un amigo, recuerda pedirle amablemente que siga las mismas reglas para su cuidado que sigues tú como dueño que eres el libro. Si puedes, déjaselo directamente ya con una funda de papel encima de la cubierta para protegerlo y recuérdale las normas para su cuidado.

Disfruta de tu libro, la celulosa del papel era antes parte de un ser vivo, así que debemos darle el mayor cuidado y respeto posible en agradecimiento a poder usarla.

Lo que no debes hacer con tus libros

▪ No use sustancias líquidas: El uso de gomas de borrar o de sustancias líquidas por personas no expertas puede dañar irremediablemente los pigmentos de textos e ilustraciones, el papel y las encuadernaciones.

▪ Si encuentra moho en sus libros, nunca se han de envolver en plásticos ni secar mediante calor, puesto que crearíamos un microclima en el que, en pocas horas, se desarrollarán colonias de hongos y bacterias que causarán mayores daños físicos.

▪ No coloque sus libros en ambientes que presenten exceso de humedad ambiental y de temperaturas calurosas. Mantenga los libros alejados de las paredes o separados un tanto de ellas

▪ No utilice estanterías cerradas

▪ Maneje cada libro con cuidado hasta conocer sus características de papel, tinta, impresión, tapas y encuadernación

▪ Nunca abra un libro totalmente, es decir en 180 grados pues se deshojaran prontamente.

▪ No amontone sus libros.

▪ No tomar los libros con las manos sucias 

▪ No exponerlos a la luz directa del sol u otras fuentes de calor.  

▪ No doblar las esquinas de las hojas para marcar hasta donde hemos leído.  

▪ No humedecer los dedos con saliva para dar vuelta las hojas, ya que esta acción deteriora las hojas.  

▪ No comer ni beber encima de los libros. 

▪ No tomar libros antiguos directamente con las manos. Hay que hacerlo con guantes, ya que la grasa natural de la piel puede mancharlos



Fuentes: Cómo hacer, Fotocompra, Editum.

5 comentarios:

  1. Muy interesante este artículo, muchos de los puntos aquí señalados no se conocen y mucho menos se ponen en práctica. A los buenos lectores les resultará de gran interés conocerlos y así poder conservarlos en excelentes condiciones.

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  2. Y que pasa con la luz indirecta del sol? Es decir que los rayos reboten en una pared clara, eso tambien los deteriora rapido?

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  3. Agradezco las recomendaciones; sin embargo, veo en los centros de ventas de libros que los envuelven en bolsas de plástico cada libro, es que acaso esto no debe hacerse?. Se recomienda envolverlos o forrarlos en papel periódico, pero y la tinta no le hace daño?, gracias por la respuesta.

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  4. Buenos consejos, pero en lo de el papel de periódico no estoy de acuerdo porque tizna.
    Yo los forro con papel fino, como el que.viene en las cajas de zapatos, o con.papel de regalo, incluso con folios blancos.

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  5. Muy interesante las recomendaciones, lógicamente es necesario ponerlas en práctica y que no quede en el olvido.

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