Shhhh...¡A callar!

¿Qué sería de estas fechas sin una pequeña historia de terror? Bueno, no sé si calificará totalmente como terror, pero puedo decir que es una historia verídica que me dio un buen susto. Y no le pasó al amigo de un amigo, me pasó a mí y a mi amiga.

Hace casi dos años una amiga y yo nos encontrábamos en un salón de clases de la universidad. La clase de Historia acababa de terminar y todo el mundo se había ido; nosotras nos quedamos en el salón vacío a hablar sobre ¿adivinan? No, no creo que adivinen todo, pero era sobre reencarnación (sí, eso mismo), libros y cuentos. ¿Mencioné que eran casi las 7:00 pm y que ya estaba todo oscuro? ¿No dije que el piso donde se encontraba el salón estaba también casi vacío y en la penumbra? Pues sí, sonará muy al estilo de película terrorífica de bajo presupuesto, pero así era.

Mi amiga y yo conversábamos muy contentas y yo le comentaba que había oído sobre gente que creía que se podía reencarnar en el pasado. "Sí, creen que uno puede morirse hoy y luego nacer como Napoleón Bonaparte", le decía. En esa conversación surgió la magnética palabra fantasma y ella llevó a mi amiga a preguntarme: "¿Has leído El fantasma de Canterville?".

Le dije la verdad, que no, pero que recordaba haber visto una caricatura, hace muchos años, que estaba basada en la historia. Así pues ella comenzó a contarme lo que ocurría en el cuento de Oscar Wilde y yo iba completando la historia con lo que recordaba de la caricatura. 

Allí estábamos, hablando y riéndonos cuando de pronto escucho un "Shhhh" ¨(el típico sonido de cuando te mandan a callar). Mi amiga no lo oyó, así que no le di mucha importancia.

Nuevamente me metí en la conversación y al poco rato escucho otro "Shhhh". Esta vez me asusté y examiné el salón con la vista, estábamos completamente solas. Seguimos hablando y de pronto mi amiga se queda un poco callada y mueve su cabeza en dirección a la puerta (como si alguien estuviera allí), y yo vuelvo a escuchar el "Shhhh"...

Yo, que soy una cobarde de primera, me levanté del asiento y le dije, mientras corría hacia la puerta: "¡Vámonos de aquí!". Mi amiga se levantó apurada y me siguió. Una vez afuera le pregunté si no había escuchado los "Shhhh". "Nos estaban mandando a callar", le dije. Ella me respondió que no los escuchó, pero que justo antes de que yo corriera en pánico hacia la puerta sintió como si alguien había entrado al salón.

Mi amiga es invidente y, aunque ella no lo crea, percibe y se da cuenta de muchas cosas que yo no noto...

Asustadas, salimos de ese piso casi vacío y nos fuimos a nuestra siguiente clase.

Nunca olvidaré ese día, pues esos "Shhhh," más lo que mi amiga percibió me dieron bastante miedo. Me pregunto ¿Será que esa conversación sobre El fantasma de Canterville y la reencarnación "despertaron" algunas energías raras? ¿Será que nuestra conversación era muy escandalosa y a esas "energías" o lo que sean no les gustó? ¿Será que las dos estamos muy locas?

Meses después leí El fantasma de Canterville y me gustó bastante, pero creo que nunca dejaré de asociar ese relato a los "Shhhh" que escuché aquel día.

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