Nace mi amor por la lectura

¿Cómo te volviste fanático de la literatura? ¿De dónde viene tu amor por los libros
Todos tenemos una historia que contar; tal vez sea sencilla, o muy complicada. Lo cierto es que el amor por la lectura tiene su origen en algún momento de nuestras vidas y creo que es importante, y bonito, recordarlo. 
Antes de los once años yo no leía NADA... creo que sólo me había leído un libro de ficción, y era una novela de Corín Tellado, que por alguna razón fuera de este planeta me llamó la atención. 
Muchas veces mis padres o mi tía me leían en voz alta, y yo era feliz imaginando lo que ellos me narraban, pero no me decidía a leer el libro yo.
Ahora que lo pienso no sé qué rayos hacía con mis días antes de leer. Recuerdo que jugaba videojuegos, con otros niños, veía televisión, pero ahora que leo me doy cuenta de que era una vida así como vacía.
Mi amor por la lectura nació el día en que no pude esperar a que mi tía llegara del trabajo para leerme el libro, pues yo quería saber qué pasaba. Ese libro era Harry Potter y la piedra filosofal, escrito por J.K Rowling.

El primer encuentro
Era el año 2001 y yo estaba por finalizar el quinto grado. Pocos meses antes de que llegaran las muy ansiadas vacaciones, vi que un compañero de clases se pasaba leyendo un libro. Nunca le pregunté de qué trataban porque no lo conocía mucho, pero me intrigaba porque él se pasaba mucho rato leyendo, sin importarle nada.
Llegaron las vacaciones y me fui con mi familia a casa de mi tía. Un día cualquiera ella se aparece en la casa con Harry Potter y la piedra filosofal; inmediatamente me di cuenta de que era el mismo libro que mi compañero había estado leyendo. Le pregunté por qué lo compró y me comentó que una amiga se lo había recomendado mucho. Leí la sinopsis en la contraportada y me pareció muy, muy, muy genial; por eso acordamos que leeríamos el libro.
Como ya dije, yo era muy floja para leer, así que cada noche mi tía me leía el primer libro de Harry Potter. Y nos encantaba, éramos felices.

Nace una obsesión...
Llegó, pues, el día en que no pude esperar a que llegara la noche para saber qué pasaría con Harry. Tomé el libro y terminé de leerlo rapidísimo.
A los pocos días, mi tía me trajo el resto de los libros publicados hasta el momento: la cámara secreta, el prisionero de Azkabán y el cáliz de fuego. Y fui más feliz.
El resto de las vacaciones las pasé leyendo la cámara secreta y el prisionero de Azkabán... Leía, leía y leía, casi no paraba. A partir de allí comenzaron mis problemas con la miopía, pero nunca han llegado a ser tan graves como para necesitar lentes constantemente.
Leí Harry Potter y el cáliz de fuego, y me quedé sin libros (tampoco dormí muy bien la noche en la que leí la muerte de uno de los personajes). Luego vino el amor por los videojuegos de Harry Potter (jugué, jugué y jugué) tanto en la PC como en el Playstation. Después vino la relectura frenética y la emoción inacabable por ver la primera película.
Recuerdo que cuando por fin vi la versión cinematográfica me sentí un poquito decepcionada. Hasta el día de hoy no sé por qué, pero creo que es porque el libro es insuperable. 

...Y sigue con el tiempo
Cuando Harry Potter y la orden del fénix fue publicado en inglés yo no manejaba ese idioma tan bien como para poder leer el libro. Fue terrible saber que faltaba un montón de tiempo para que lo publicaran en español, pero mi espera no fue tan larga porque encontré un foro en Internet que lo había traducido. Así pues, feliz y contenta, me leí el quinto libro en la pantalla de mi PC, a letra blanca y fondo negro. Claro, cuando el libro fue publicado en español corrí a comprarlo y a releerlo.
Luego pasaron lo que parecieron como mil años más hasta la publicación del sexto libro, Harry Potter y el príncipe mestizo. Tampoco esperé al libro oficial, pues un amigo compró una de esas copias piratas y me la prestó, y lo leí muy felizmente (aunque debo decir que es el libro que menos me ha gustado; compré después el libro original y nunca lo leí).

Con la mente llena de magia
Gracias a J.K Rowling y a su maravillosa creación, dejé de ser de ese tipo de personas que no lee y entré a un mundo maravilloso. Ya mi mente no estaba llena únicamente de la magia de Harry Potter, sino también de la magia de muchos libros más. 
Incluso, quedé tan encantada con lo maravilloso de leer que comencé a escribir mis primeras historias largas (aunque no eran muy originales, la verdad).
Por fin llegó el día en que compré Harry Potter y las reliquias de la muerte. Tampoco es uno de mis favoritos, pero nuevamente entré en ese mundo maravilloso; un mundo que te invade la mente y te hace, como ya he dicho, simplemente feliz. 

Un final feliz
No he vuelto a leer los libros, pero últimamente he tenido muchas ganas de hacerlo. Tampoco he visto todas las películas, pues aunque ahora me gustan más, no me dan tanta curiosidad. 
Han pasado cuatro años desde que leí el último libro de Harry Potter, pero nunca olvido la emoción que la serie me hizo sentir, y nunca dejaré de agradecer; pues de no ser por ellos yo sería una de esas personas que no lee. 
Es curioso, he escuchado a muchas personas decir que no les gusta Harry Potter, pero no se han leído los libros. Muchas de esas personas terminaron leyéndolos y su perspectiva cambió totalmente.
Comencé a leer Harry Potter a los once años, la edad de Harry cuando entró a Hogwarts; terminé la serie a los diecisiete años, la misma edad de Harry en el último libro. Eso es mágico, así sea tan simple.


Amanda

3 comentarios:

  1. ¡Hola bella!

    Bonita historia, y me encanta saber que el mejor truco de magia de Harry fuera el convertirte a ti en una enganchada de la lectura... ;) Uno se mete en los libros y empieza a descubrir maravillosas historias.

    En mi casa me enchufaron desde muy pronto a la lectura, así que mi primer recuerdo es la cartilla para aprender a leer "Micho" y sus subsiguientes niveles. Y mis primeros recuerdos de lectura se los disputan "Fray Perico y su borrico" y toda la serie de "Los tres investigadores".

    De ahí, a leer ahora hasta en francés si se tercia, un paso... y más de tres tercios de mi vida cogiendo práctica leyendo, jajaja.

    ¡Sigue así (de lectora y escritora)!

    Besos,

    @tracymour

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  2. siempre me ha gustado leer empece con la odisea y ps obvio los libros del colegio pero un año despues d ver crepusculo, la cosa fue q no l preste atencion a la peli es decir, no me llamo la atencion y ps un año despues vi q salia una segunda asi q m la vi d nuevo y no quise esperar a q saliera la segunda y empece como loca a buscar como decargar el libro, total fue q nunk lo encontre pero encontre la saga d harry potter y la absorvi toda, de ahi empece a decargar tanto libro como pude....

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  3. Me gustaría recordar el primer libro que leí, sin embargo sería imposible. Mi papá es bibliotecario, lugar donde no se gana mucho dinero, claro. Debido a eso mi mamá tenía que trabajar el doble y no habían "guarderías" a nuestro alcance, mi papá me cuido en sus brazos desde muy pequeña. Crecí rodeada de libros.
    No había televisión o niñeras para mi, pero cuando llegabamos a casa y podía verla, era lo que menos importaba.
    A los 3 años ya reconocía las letras y a los 4, leía libros "de grandes" Según las maestras del jardín de niños.
    Pero para cuando entre a la primaria a los 5, un poco antes a comparación de mis compañeros los libros como "Ma y Pa drácula" eran muy cortos para mi hambre de libros y ya me había terminado la colorida "Sección infantil" de la biblioteca.
    A los seis leía poesía de Baudelaire y Lovecraft con el libro en na mano y el diccionario en la otra, burlandome del metodo montesori de lecturas. Leía a la hora de la comida, a oscuras, cuando era posible y cuando no, leía todo lo que encontraba (incluso ahora, si estoy en el baño y no tengo nada que leer, las botellas de shampoo son una buena opción).
    Creo que el libro con el que me enamoré de la lectura, si es que para ese entonces no se notaba mi tendencia, fue "La divina Comedia" de Dante. Hasta hoy es uno de mis favoritos y podría describir el cielo y el infierno de memoria.
    Después claro, llegaron libros de Gabriel García Marquez, Borgues, Kafka, James joice, Hemingway, Nietsche, a veces en su idioma original... pero eso ya sería comenzar a hablar de la época de transición primaria/secundaria en el que creía tener juicio, cosa que ni a mis 18 años creo tener.
    Crecí con un libro en la mano y de igual manera he de perecer.
    Saludos!

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