La magia de los libros

Hola amigos, hoy quiero compartir con ustedes dos cosas, la primera: mi visita a la Feria Internacional del Libro (FIL) Monterrey 2012; y la segunda: la felicidad que me da comprobar una vez mas la magia de leer un libro.

Bueno, hoy fue a la FIL con mi mama, mi hermana, mis dos niños y mi sobrino (niños de 1, 3 y 4 años), le había estado hablando a mi niño de 4 años de la feria del libro, le conté que había mas libros juntos que en ninguna parte que el hubiera visto jamas, que había muchos libros de cuentos para dormir y actividades para divertirse, así que estaba encantado de ir a visitarla conmigo, llegamos al rededor de las 5 de la tarde y había una fila enorme de automóviles para entrar, no sabia si enojarme por que había tanta gente o sentirme feliz de que hubiera tanta gente que visitaba la FIL, cuando por fin entramos a cintermex (lugar donde se lleva a cabo la feria) descubrí que había un evento muy popular en otra área del lugar, "por eso había tanta gente que quería entrar!" fue lo que pensé  pero resulto que la FIL estaba abarrotada, mucha gente, de todas las edades, recorriendo los pasillos, asaltando los estantes, filas y filas para pagar libros, es fantástico!, los niños y mi mama se quedaron en los talleres de actividades, mi hermana, nada mas llegamos, salio volando y yo con mi niña pequeña fui a recorrer los estantes.

Después de un buen rato, compre algunos libros y regrese a donde los niños que ya estaban en el área de comidas esperando por una gordita de azúcar,  oh! que delicia, había un lugar que decía algo así de Oaxaca y vendían pan dulce, delicioso! excelente, me encanto, había una larga fila para comprarlo pero valió la pena, al final, después de darle la vuelta a los juguetes didácticos y comprar algunos, salimos de cintermex camino a casa, y es aquí donde entra la segunda cosa que quería contarles.

Cuando íbamos de camino a casa, los niños estaban eufóricos, cansados pero aun llenos de energía  felices por sus juegos y libros recién adquiridos, la camioneta estaba llena de ruido, horrible jajaja, los adultos estábamos con un dolor de cabeza latente y ellos seguían brincando, gritando y riendo, fue entonces que abrí una de las bolsas de libros y saque uno, un libro corto que compre con muchos dibujos para leerle a mi niño a la hora de dormir, trata de un conejito que dice ser un superconejo, y empece a leerlo en voz alta "Había una vez un conejito que se tenia por un superconejo..." Oh my god! MAGIA! los niños se quedaron quietos, abrieron los ojos de par en par y miraron el libro que yo tenia en alto (mi objetivo era ese, que lo vieran) e hicieron silencio, ah... silencio, solo se escuchaba mi voz modulada y clara leyendo el libro (con sus variaciones cada que el conejito gritaba o reía) y así se fueron el resto del camino mientras duro el cuento, al final, puesto a que era un libro corto, me pidieron que lo leyera de nuevo pero cuando iba a hacerlo mi mama se paro en un restaurante de comida rápida y nos alimento a todos, les prometí leerles el libro antes de dormir, y me hicieron cumplirlo, ya a esta hora, los tres niños están dormidos soñando (espero yo) con el superconejo...
 
Tengo que admitir que me encanta que mis niños comiencen a desarrollar un gusto por los libros, estoy feliz de que ellos encuentren la magia que la vida necesita cuando leen, espero que si alguno de ustedes lee este escrito y vive cerca de Monterrey, tengan tiempo de visitar la FIL, saludos a todos y que tengan una buena noche!


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