Leer en movimiento

 Desde que soy pequeña, tal vez, 7 u 8 años me ha gustado llevar conmigo libros en mi mochila, luego bolso y hasta cartera, en la actualidad. Cuando mi amigo de hojas de papel no estaba conmigo en mis viajes siempre había otro digital remplazándolo y esperándome en mi teléfono móvil.

Leer en movimiento se ha vuelto ya una costumbre muy arraigada en mi, es decir, leer cuando viajo en bus o colectivo. Toda mi vida utilice este medio de transporte y cuando comencé a viajar sola en él supe que, definitivamente, sería algo que no me gustaría hacer todos los días. Sin embargo aprendió a gustarme ya que sin falta me brindaba 40 minutos en él para disfrutar de un buen libro. De a poco y con el tiempo, el deseo de “Ojalá haya un asiento libre porque me siento muy cansada” se convirtió en “ojalá haya un asiento libre para poder leer sin problemas.”

Hace un año, mientras viajaba en subte por Buenos Aires llamó mi atención una muchacha, estaba leyendo, pero por primera vez no fue la portada del libro lo primero que vi, sino a ella, quien de pie, leía sosteniendo con ambas manos su libro, e ignorando por completo el barrullo de un subte tan lleno en donde todos los horarios son horario pico. Con algo de incredulidad pensé: “quiero verte cuando el subte doble” (no es un giro tan brusco, por supuesto, pero me parece que son giros dignos de la seguridad de tomarse de algo para no caer), sin embargo, en el siguiente giro, y en el próximo y en el próximo, ella siguió allí, impasible, con su mente en otros mundos pero con los pies bien firmes sobre la tierra, mientras la gente subía, bajaba, corría para no perder el subte, y se apresuraba para no pasar de estación. Debo admitir que luego de ello, lo he intentado, pero lamentablemente no es algo que funcione con mi torpeza natural. Y fue así como esa lectora se ha convertido en algo así como un ídolo del viaje.
 
Aquel que mira las páginas de tu libro con curiosidad, aquel que se sorprende porque llevas un libro en una cartera, aquel que se interroga por qué estas leyendo , el chofer que se ríe ante porque hay mucho movimiento y sin embargo, tu no desistes, aquel que sube y a quien debes otorgarle tu asiento en la parte más emocionante, todos ellos son personajes de ese viaje en el que no solo tomas un camino de regreso a tu hogar o ida a tu trabajo o estudio, si no también en el que viajas a otras épocas y tierras, y aun existiendo pormenores, con el tiempo puedo asegurar que llegas a habituarte a ellos.

Viajes largos, cortos, en colectivo, tren, subte, siempre será más ameno con un libro en tus manos.

Florencia Martinez

15 comentarios:

  1. Muy buena historia. Puedo imaginarme por completo la escena y cómo esa persona se convierte en ídolo. ¿Cómo no serlo cuando logra algo tan complejo? Me gustó mucho el artículo, sin duda se antoja tomar un bus de inmediato llevando bajo el brazo un buen libro.

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    1. Muchas Gracias!! me alegro que te gustara!! :)

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  2. Me encantaría poder leer en un bus, pero un día lo intenté porque ya no aguantaba el suspenso, así que tome el libro de mi bolso cuando iba en el bus pero mi cabeza comenzó a doler y tuve un dolor insoportable de cabeza durante el resto del día.

    Desde ese día no he vuelto a leer cundo voy en algún transporte publico.

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  3. Me encantó la historia, realmente te transporta a ese momento en el subte. Yo siempre envidie a los que leen en el colectivo, en el auto o en cualquier medio que se mueva; yo no puedo porque tiendo a marearme demasiado y después termino enferma al bajarme... He intentado demasiadas veces leer en el colectivo pero muy pocas he logrado que mi cabeza no termine dándome vueltas. Suertudos los que pueden leer en movimiento :)

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    1. Sii! acá hay varios que comentaron que les sucede igual, que pena :/ pero al menos existen los auriculares y la música para los interminables minutos de viaje :)

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  4. desde que entre a la U y tuve que comenzar a utilizar bus para ir a estudiar comenze a leer en los viajes... 1hr diaria de viaje y 1hr para poder leer, cuanta veces no quize vivir mas lejos para no dejar de leer...

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    1. Si!! supongo que es la parte más linda de vivir lejos :). A veces a mi me pasa de tener más de una hora, por el tráfico, de viaje

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  5. Vivo a 100 km de la Facultad a la que asisto de lunes a viernes, cualquier persona en su sano juicio se mudaría a la ciudad, pues son 1 hora y 15 min de viaje en un día bueno de ida y 1hora y 15 min. de vuelta mas los micros chicos 20 o 30 min. mas, pero ni los noto porque me acurruco en un asiento en el fondo del micro a leer, el mundo a mi alrrededor deja de existir sólo soy yo y las páginas de mi libro, y la verdad que no importa que sea un libro que he leido mil veces, como orgullo y prejuicio o el principito, siempre siento la misma pasion...
    Y gracias a los eBook reader, porque me llevo toda la biblioteca y leo leo leo... Siempre lo he dicho leer me salva

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    1. que lindo!! que bueno que puedas disfrutarlo!!!, gracias por tu comentario :). ventajas de vivir lejos :D

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  6. No es para mi el leer en movimiento. No puedo concentrarme lo suficiente, pues estoy al pendiente sobre qué calle está y cuánto falta para mi casa. Ni siquiera en la biblioteca de la escuela leo, me siento incómoda como si me observaran jaja.

    Lo que sí hago en el transporte es imaginar historias, pensar cómo será el capítulo siguiente de mi novela; observar mis lugares favoritos. Incluso, teniendo dos rutas para llegar a mi casa, suelo elegir la más larga. Pues, a parte de que casi nunca se llena, la prefiero porque hay más tiempo para estar en ese mundo de la imaginación, la observación y la creación.

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    1. Que bien! lo considero igual de productivo que ir leyendo. Te sumergís en otros mundos y disfrutas de ello y además trabajas en esos minutos en lo que te gusta hacer, crear historias.

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  7. Me encanta la idea, y un tiempo pude hacerlo, pero ahora ya no puedo porque solo ando en bici :D y no es muy recomendable leer manejando bici jejeje, pero cuando tengo oportunidad lo intento solo que igual después de un ratito me mareo y me dan nauseas por el movimiento (mi estómago es débil ante eso) y por eso no leo tanto en movimiento pero me encantaría lograr hacerlo algún día. ¡
    ¡saludos!

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    1. Jjaja yo creo que no es muy recomandable, tienes razon :). Saludos!!

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  8. Pues yo tambièn me mareo si leo, de hecho eso de las mareadas son casi un problema mèdico en mì y en parte de mi familia pues apenas nos subimos a algo que se mueva y la cabeza y el estomago empiezan a dar vueltas. La soluciòn es disfrutar del paisaje, lo cual he aprendido a disfrutar pero la verdad preferirìa poder leer, sin duda serìa mucho màs entretenido y de mayor provecho.

    Paty

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    1. Es una pena pero una buena alternativa sería la música y los auriculares para pasar el tiempo en movimiento, o mejor aún un buen audiolibro que te acompañen :)

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