¡Cuidemos nuestros libros!


¡Hola Lectores!

Es algo muy sabido entre nosotros que si algo amamos y apreciamos son nuestros sagrados libros, es por eso que les dejo unos consejos que encontré en muchas páginas, sobre el cuidado e organización de nuestros seres amados (sí, continuamos hablando de los libros). Espero lo pongan en práctica.



Consejos para la correcta higiene y cuidado de una biblioteca


El descuido en la higiene de una biblioteca repercute a largo plazo en su consulta, y puede derivar en la destrucción física de la misma. Regularmente debe limpiarse el polvo que se acumula en el canto superior de los libros. Esta operación se realiza con un brocha de pelo semirrígido y un paño húmedo frente al libro para que este atrape las partículas de polvo.


Conviene separar cada medio año, como mínimo, todos los libros de sus estanterías, limpiar las mismas con un trapo húmedo y secar la estantería con uno seco, posteriormente, se vuelven a colocar los libros después de haber limpiado el polvo acumulado en las tapas con un paño suave.



Durante la lectura de los libros es conveniente observar las siguientes medidas higiénicas:


1. No utilizar los libros con las manos sucias

2. Evitar depositar los libros en lugares húmedos y polvorientos

3. Evitar exponer los libros a la luz solar directa y/o fuentes de calor

4. No doblar las esquinas de las páginas para marcar la lectura, utilizar un señalador de lectura

5. No humedecerse los dedos con saliva para pasar las páginas, que aparte de ser de pésimo gusto, la secreción deteriora enormemente los libros

6. No comer ni beber encima de los libros

7. No toser encima de los libros

8. Cuando manejemos libros muy antiguos o documentos preciosos es conveniente usar guantes blancos que preserven el documento de la grasa que naturalmente expele de nuestras manos


9. Aunque estas medidas parecen elementales y obvias no por ello la mayoría de las personas las observa, lo que provoca el deterioro de nuestras bibliotecas mucho tiempo antes de lo deseado.


10. Para leer un libro intonso* utilícese una plegadera o un abrecartas para separar las hojas de manera uniforme.


11. Si se desprende la tapa lo más recomendable es no intentar unirlas por ningún medio adhesivo, ya sean cintas o pegamentos comerciales, en caso de no poder atender oportunamente este problema lo mejor es formar una guarda con una buena cartulina para formar una envoltura de protección, realizada esta operación, lo más recomendable es dejar al libro descansando horizontalmente en la estantería


12. Si las tapas del libro se ensucian pueden limpiarse con mucho cuidado con una goma plástica marca STAEDTLER o con un cojín limpiador de la misma marca. Si no se dispone de esta marca lo mejor es ser cuidadoso en la elección de una goma pues una gran cantidad de ellas pueden resultar sumamente abrasivas o depositar sustancias indeseables en el papel



Medidas profilácticas:


Situar la biblioteca en un lugar seco y aireado

Apartarla de atmósferas ácidas

Que la madera de los estantes esté lo más seca posible

Dedicar especial atención a la presencia de roedores




Enfermedades de los libros


La falta de higiene provoca la aparición y proliferación de agentes patógenos que se alimentan de los estantes o de los propios libros.


Existen parásitos vegetales y animales que provienen de las propias materias primas de los libros, que sobreviven al proceso de elaboración del papel y que, posteriormente, se desarrollan y proliferan aprovechando las favorables condiciones de humedad y temperatura reinantes en la biblioteca. Por ello se evita el uso de estantería con cristales ya que la falta de renovación de aire favorece a los parásitos.


Especies vegetales parásitas de los libros:


Hongo Chaetomium que provoca manchas amarillo verdosas

El acrostalagmus cinabarinu que provoca, manchas de color cinabrio

Las alternarias que producen puntitos negros

El fusarium que provoca manchas de color cereza

El aspergillu repens que produce manchas amarillo oscuro

El spicaria elegans que provoca manchas de color castaño


Los parásitos animales se comen literalmente los libros. Por ejemplo: la cucaracha, el pececillo de plata, el piojo del libro, algunos escarabajos y carcomas y las termitas. Los ratones también son una especie que daña seriamente las colecciones, esto se debe a que utilizan sus materiales para construir sus nidos. 




Espero les sea de ayuda y cuiden mucho sus libros, son remplazables, pero es mejor poder mantenerlos en excelente estado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Te invitamos a comentar este post. Recuerda ser respetuoso.