Eitana: La esclava judía del autor Javier Arias Artacho

Eitana siempre creyó que su vida ya había sido tallada desde antes de nacer. Se había asomado al mundo con los ojos bien abiertos, oscuros, obstinados y firmes, sin apenas llanto, por ello su abuela pronto comprendió cuál sería el carácter de aquella niña y, con admiración, de sus labios se rasgó eitana, con fuerza y valor. Y Eitana fue. Tal vez, de no haber sido así, entonces no hubiese corrido como un pequeño león hacia su sino y, quizás, solo quizás, simplemente se hubiese quedado agazapada en la azotea de su casa, entre el encañado de paja y barro. 

Pero no lo hizo. Y allí comenzó su esclavitud con apenas trece años. 

Aquello sucedió en Julias, en la Palestina del año 54, durante el Imperio de Claudio. En aquel entonces, para ella Roma era un lugar demasiado lejano y terrible, simplemente un imposible que no imaginaba que se convertiría en su destino. De otra manera, de haber sabido que la esclavitud vejaría su belleza y su dignidad en el camastro de un juez avieso, y que habría de crecer masticando la humillación, quizás entonces habría deseado morir antes de partir, como habían hecho con su padre. Pero la joven judía no había podido elegir su destino, aunque sí superarlo.