Novedades Editoriales RHMM Mayo-Junio

http://4.bp.blogspot.com/-TLyKRaQJiE0/TaaLYNRksTI/AAAAAAAADkw/aJd02zGsQ2Y/s1600/ss.jpg


 Perfección
 Scott Westerfeld

La operación ha convertido a Tally en una perfecta más y ha anulado todos los recuerdos de su pasado. Junto con Shay y su amigo de la infancia, Peris, Tally disfruta de las festas continuas que se celebran en la ciudad de Nueva Belleza, y está a punto de ser admitida en la mejor pandilla, la de los Crim, liderada por Zane, el perfecto más popular de la ciudad. En una festa de disfraces, Tally conoce finalmente a Zane y, gracias a él, encuentra un mensaje que se escribió a sí misma antes de entregarse a los Especiales. Así, descubre que si está en el mundo de los perfectos es porque debe cumplir una misión: saber qué secuelas tiene la operación y, sobre todo, descubrir si son reversibles…

El nigromante
Michael Scott
Después de huir a Ojai, a Paris y escaparse de Londres, Josh y Sophie Newman están, por fin, en casa. Sin embargo, no todo está solucionado: ninguno de los dos ha conseguido la pericia mágica que necesitan para protegerse de los Oscuros Inmemoriales, han perdido a Scatty y el Dr. John Dee todavía anda tras ellos. Pero lo más perturbador de todo es que ahora deben preguntarse si pueden confiar en Flamel o, más bien, si pueden confiar en alguien. 

La plaga de la Sombra (FableHaven III)
Brandon Mull 


Se avecina una temporada complicada en Fablehaven. Algo o alguien ha liberado una plaga que transforma a los seres de luz en criaturas de la oscuridad. Seth descubre el problema muy pronto, pero también se da cuenta, a medida que la infección se extiende, de que la reserva está en verdadero peligro. En medio de este inmenso problema, los Sorenson no saben a quién acudir. La esfinge siempre les había dado buenos consejos, pero ahora ya no están seguros de si se ha convertido en un traidor. Es posible que Vanessa sepa algo, pero tampoco se pueden fiar de ella.



El cuaderno de Maya
Isabel Allende

«Soy Maya Vidal, diecinueve años, sexo femenino, soltera, sin un enamorado, por falta de oportunidades y no por quisquillosa, nacida en Berkeley, California, pasaporte estadounidense, temporalmente refugiada en una isla al sur del mundo. Me pusieron Maya porque a mi Nini le atrae la India y a mis padres no se les ocurrió otro nombre, aunque tuvieron nueve meses para pensarlo. En hindi, maya significa “hechizo, ilusión, sueño”, nada que ver con mi carácter. Atila me calzaría mejor, porque donde pongo el pie no sale más pasto. Mi historia comienza en Chile con mi abuela, mi Nini, mucho antes de que yo naciera, porque si ella no hubiera emigrado, no se habría enamorado de mi Popo ni se habría instalado en California, mi padre no habría conocido a mi madre y yo no sería yo, sino una joven chilena muy diferente.» 
 
El aleph
Jorge Luis Borges


Considerado entre otras cosas como una prefiguración de Internet y la aldea global, el relato que da título a este libro -el más famoso de Jorge Luis Borges- mantiene una inagotable capacidad sugestiva. Esa riqueza se extiende a las demás historias del volumen: los jeroglíficos, el azar, la nada, especulaciones metafísicas, estirpes bestiales, monedas mágicas, la crónica policial y el amor lascivo. Como una magistral biblioteca bizarra, los diecisiete cuentos de El Aleph reflejan el genio de uno de los más grandes escritores de la literatura universal. 
 
 
 
El corazón de piedra verde  
Salvador de Madariaga
 
Salvador de Madariaga perteneció a esa cada vez más extraña estirpe de los polígrafos, de aquellos espíritus dedicados a la reflexión sobre el hombre y la historia desde y a través de las más variadas formas de expresión. Pensador, político, novelista, dramaturgo, poeta... Madariaga, figura también clave en la poética española durante unos años cruciales, representa la quintaesencia del espíritu liberal abierto a todos los vientos. El corazón de piedra verde es una historia que une dos mundos en conflicto, el del México anterior a la Conquista y el de los propios conquistadores, muestra ellos mismos de una sociedad sometida a las tensiones de su tremndo devenir histórico. Novela en la que su autor reconstruye admirablemente una época en su doble faz americana y española, El corazón de piedra verde ofrece a su lector no sólo una intriga novelesca de primer orden, sino, por añadidura, una imagen vivísima de todas las contradicciones del Descubrimiento, aspectos de la obra que Luis Suñen nos desvela en su prólogo. 

 
 
El profesional
John Grisham
 
Rick Dockery, un jugador de fútbol americano que, tras fracasar estrepitosamente el día de su gran oportunidad (pierde un partido ganado en los diez minutos que juega), se ve expulsado de su equipo y convertido en el blanco de las burlas de la afición norteamericana ante las burlas de la gente y los malos modos y gestos ante él. Lejos de abandonar la que es su gran pasión, Rick busca unos nuevos colores que defender, pero sólo logra despertar el interés de una escuadra italiana. No le queda más remedio que aceptar la oferta y cruzar el charco. Va en busca de suerte y un tiempo de espera. Lo que encuentra de entrada son imprevistos, disloques culturales e inquietantes sorpresas. 





Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo 
Albert Espinosa

  Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo. Mi don... Es difícil de explicar. Cómo aprendí a utilizarlo es mucho más extraño de relatar. Pero deseo hacerlo. Deseo contároslo. Hay cosas, detalles pequeños que forman parte de uno mismo y te hacen ser como eres. Y el don era algo que me definía. Aunque lo utilizaba muy poco. Hacía que me sintiera más vivo. Si hubiera tenido conectado el don cuando vi a la chica del teatro quizá no hubiera experimentado lo mismo por ella. Lo que sentí fue primario, fue muy auténtico. Cómo la podía añorar tanto sin conocerla. El ser humano es mágico e indescriptible. Notaba algo especial al volver a recordarla. Una confianza que no debe surgir entre desconocidos pero que a veces existe y es más intensa que la que sientes por alguien que forma parte de tu entorno desde hace más de veinte años. Ella no se había percatado de mi presencia, no había sentido cómo mis ojos no le habían quitado la mirada ni un solo instante.

 


 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Te invitamos a comentar este post. Recuerda ser respetuoso.